lunes, 28 de enero de 2013

... el Universo a un beso!

(...)
Oh amor, oh inmenso, oh acabado artista:
En rueda o riel funde el herrero el hierro:
Una flor o mujer o aguila o angel
En oro o plata el joyador cincela:
Tu solo, solo tu, sabes el modo
De reducir el Universo a un beso!

José Martí

jueves, 3 de enero de 2013

¡Oh vida!



¡Oh vida!

Que la vida no acorte el ritmo
Ni la elegancia de tu paso
Que la vida no te borre el instantáneo
Esplendor de la sonrisa
Que la vida no te quite la firmeza
Para mirar al enemigo
Que la vida no te quite las ganas
De darle un pellizco una mordida
Una nalgada
A la vida

Que la vida no te vaya a fosilizar
El abrazo que les das a los amigos
Que la vida no te cuartee demasiado
La ternura
Que la vida no te convenza para que dejes
De llamar al pan pan y al vino vino
Ya tú sabes

Que la vida no te tramite a su gusto
El tiempo que te corresponde
(sobre todo si es pésimo el gusto de la vida)
Y que la vida en general
No te tramite

Que la vida no te quite todo
La timidez que te protege
Que la vida no encorve tu figura
De tragaespadas de feria
(que la vida te jorobe sólo
Lo estrictamente necesario)
Que la vida te permita vender tus versos
Pero sólo por amor por una tarde
Y bajo palabra de que te serán devueltos
Otra tarde y otro amor

Que la vida no te dé esa mirada retorcida
Que parece haberle dado a aquel
Que está ahí nadando en su propia tinta
(en la tinta de sus versos
pobrecito)
Que la vida no te deje caer en la tentación
De no tener tentaciones
Que la vida no te fragmente
Ni te parrafee
N te capitule

Que la vida no te sople al oído las respuestas
Que la vida no te pida
Que no le ponga mucho a la vida
Que la vida no te deje escribir
Por ejemplo “se ofertan tales cosas”
Ni
“en el ofertorio de tus caricias”
Porque ambas son barbaridades polares
De la lengua
Que la vida no te dé una lengua
Que puedas pisar
(ni siquiera con esa “elegancia de tu paso”
Ya citada en la segunda línea)

Que la vida te siga dando estas ganas
De luchar por la vida
Que la vida no te convierta
En una computadora
Ni en una cassettera
Ni en una máquina de escribir
(ni siquiera bajo promesa
De que escribirías poemas impecables)
Es más
Que la vida no te deje escribir
Poemas impecables

Que la vida no te dé esa solemnidad
De académico
Ni esa barbita de poeta respetable
Que la vida no te deje ser un poeta
A tontas y a locas
Que la vida no te quiete tus virtudes
Por las que algunos te odian
Que la vida te quite esos defectos
Por los que algunos te aman
(o por lo menos te soportan)
Que la vida no se vaya a confundir
En las dos últimas peticiones
Porque sobrevendría un desastre
De esos que ahora llaman ecológicos

Que la vida no te dé la memoria
Del elefante
Para que no te acusen de autosuficiencia
Que la vida no te dé el cuello
De la jirafa
Para que nadie se queje
De que lo has mirado desde arriba
Que la vida no te dé la coloración
Cambiante del compañero camaleón
A no ser cuando estés tendido
Con tu escuadra
Junto a los verdaderos compañeros
Bajo la aviación enemiga

Que la vida no te haga vivir
Sólo de recuerdos
Que la vida no te deje olvidar
Las miserias de otros tiempos
Que la vida no te quite el orgullo
De haber nacido pobre
Que la vida te aleje
De los pobres de espíritu
Porque de ellos será el reino de los cielos
Pero no este

Que la vida no te sobrecoja
Salvo con los milagros cotidianos de la vida
Que la vida no te sorprenda
Más de 24 veces por segundo
Que la vida no suspenda
El partido por lluvia
Que la vida no te dé tregua

Que la vida te dé otras noches
Tan claras y tranquilas como esta
Para escribir poemas
Donde le pidas cosas a la vida
Víctor Casaus

lunes, 16 de abril de 2012

Historia clínica

Informó que sufría taquicardia cada vez que lo veía, aunque fuera de lejos.
Declaró que se le secaban las glándulas salivales cuando él la miraba, aunque fuera de refilón.
Admitió una hipersecreción de las glándulas sudoríparas cada vez que él le hablaba, aunque fuera para contestarle el saludo.
Reconoció que padecía graves desequilibrios en la presión sanguínea cuando él la rozaba, aunque fuera por error.
Confesó que por él padecía mareos, que se le nublaba la visión, que se le aflojaban las rodillas. Que en los días no podía parar de decir bobadas y en las noches no conseguía dormir.
—Fue hace mucho tiempo, doctor —dijo—. Yo nunca más sentí nada de eso.
El médico arqueó las cejas:
—¿Nunca más sintió nada de eso?
Y diagnosticó:
—Su caso es grave.

Eduardo Galeano

martes, 27 de marzo de 2012

La Isla de Morgan


...hubo una época en que los hombres y las mujeres se apareaban en público y compartían sus sueños en alta voz. Las armas, como las ropas, eran objetos inútiles y nadie, ni los animales, ni los humanos, mataban para comer. 

Las almas eran tan livianas que bastaba, igual que hacen ahora las plantas, con ponerse bajo el sol para robustecer sus células y nutrir la sangre. El mundo estaba gordo de mansedumbre y Dios era un fulano innecesario.
Pero pasó, cierto lunes por la tarde, que un camaleón mordió las alas de una mariposa y la rapiñería entró al mundo, así no más, por error. En adelante todo fue un desastre: tigres y ciervos, ballenas y peces, ángeles y demonios, aves y lombrices, hombres y mujeres, conejos y tortugas, todos sucumbieron a la tentación de alimentarse, la mayoría, de la carne del prójimo. Hasta la luna, que entonces brillaba con luz propia, extravió su lumbre y comenzó a robar de contrabando la fluorescencia del sol.
Por esa época en que el mundo perdió docilidad aparecieron los Mesías, primeros saltimbanquis de los que se tuvo noticias y terminaron de dividir a los hombres, los animales y las plantas [...]. el resultado más pernicioso de la desmejorada creación fueron los políticos, seres omnívoros que eclosionaron en los charcos que el amor produjo cuando se desangró. Después de eso fue que Dios se hizo célebre y el mundo no fue más el paraíso.

LA ISLA DE MORGAN
Babbione, el payaso.

martes, 14 de febrero de 2012

Renovarse en el amor


El amor es así: una sola palabra, un sencillo gesto, una fugaz mirada son capaces de entregarte el mundo, convertirte en la persona más feliz de la tierra, hacer que el corazón no quepa en tu pecho y tanta sangre agitada te provoque disnea ...

De igual modo, cuado amas, una sola palabra, un simple gesto, una mínima mirada son capaces de hacerte sucumbir, de colocar todo el mundo sobre ti, convertirte en el ser más infeliz y desgraciado de la tierra...

Pero hay que correr el riesgo y enamorarse y renovarse en el amor tantas veces...

lunes, 30 de enero de 2012

Rocío goteo


Sucede casi siempre en las relaciones que el amor comenzó y concluye por no tener más lazo de unión que el deber. Es que acaso la satisfacción del amor mata el amor?. ¡No!.

Es que el amor es avaricioso, insaciable, activo: que no se contenta con los sacrificios que se hacen, es que es una gran fuerza inquieta que requiere grandes alimentos diarios, es que es el único apetito que no se sacia nunca. No es que anhele cuerpo que lo sacie: es que sólo la solicitud incesante, tierna, visible y sensible, lo alimenta. Creen las mujeres con error y creen los hombres, que una vez dada la gran prenda, la prenda del cuerpo, el beso sacudidor, todo está dado y todo conseguido. ¡Oh! ¡No!. El alma es espíritu y se escapa de las redes de la carne, es necesario conquistarla con espíritu.

Un beso presente desarruga una frente que no basta a desarrugar el calor entibiado de muy amantes besos anteriores. Ni amante, ni amada han de dejar que la falta de frecuencias, de mutuas solicitudes, reveladoras de constantes pensamientos, haga sentir la necesidad del alma siempre ardiente del alimento de que vive y la empujan a buscarlo o lo proponen para aceptarlo, si los azares de la vida se lo ofrecen.

Las atenciones amorosas que se dan son un cuerpo de resistencia que se hacen en el alma del ser amado contra la invasión del amor ajeno. Compensación inteligente, premio sabroso. ¡dulcísimo trabajo! Dando a otro ventura, fabricamos la nuestra. Siendo tiernos, elaboramos la ternura que hemos de gozar nosotros. Y sin pan se vive, sin amor. ¡No!.

No ha de desperdiciarse ocasión alguna de consolar toda tristeza, de acariciar la frente mustia, de encender la mirada lánguida, de estrechar una mano caliente de amor.

Perpetua obra, obra de todo instante es la ternura, sino. ¡El amor no satisfecho busca empleo!. Hay una palabra que da idea de toda la táctica del amor: rocío-goteo. Que haya siempre una perla en la hoja verde. Una palabra en el oído, una mirada meciente en nuestros ojos, en nuestra frente, un beso húmedo.

El que así no ame, no será jamás amado. Caerá y volverá a caer y clamará desesperado, y se perderá en abismos negros, y morirá solo.


Cuaderno de apuntes No. 3

José Martí

martes, 29 de noviembre de 2011

Criticar es amar


"Criticar, no es morder, ni tenacear, ni clavar en la áspera picota, no es consagrarse impíamente a escudriñar con miradas avaras en la obra bella los lunares y manchas que la afean; es señalar con noble intento el lunar negro, y desvanecer con mano piadosa la sombra que oscurece la obra bella. Criticar es amar."

José Martí