lunes, 16 de abril de 2012

Historia clínica

Informó que sufría taquicardia cada vez que lo veía, aunque fuera de lejos.
Declaró que se le secaban las glándulas salivales cuando él la miraba, aunque fuera de refilón.
Admitió una hipersecreción de las glándulas sudoríparas cada vez que él le hablaba, aunque fuera para contestarle el saludo.
Reconoció que padecía graves desequilibrios en la presión sanguínea cuando él la rozaba, aunque fuera por error.
Confesó que por él padecía mareos, que se le nublaba la visión, que se le aflojaban las rodillas. Que en los días no podía parar de decir bobadas y en las noches no conseguía dormir.
—Fue hace mucho tiempo, doctor —dijo—. Yo nunca más sentí nada de eso.
El médico arqueó las cejas:
—¿Nunca más sintió nada de eso?
Y diagnosticó:
—Su caso es grave.

Eduardo Galeano

martes, 27 de marzo de 2012

La Isla de Morgan


...hubo una época en que los hombres y las mujeres se apareaban en público y compartían sus sueños en alta voz. Las armas, como las ropas, eran objetos inútiles y nadie, ni los animales, ni los humanos, mataban para comer. 

Las almas eran tan livianas que bastaba, igual que hacen ahora las plantas, con ponerse bajo el sol para robustecer sus células y nutrir la sangre. El mundo estaba gordo de mansedumbre y Dios era un fulano innecesario.
Pero pasó, cierto lunes por la tarde, que un camaleón mordió las alas de una mariposa y la rapiñería entró al mundo, así no más, por error. En adelante todo fue un desastre: tigres y ciervos, ballenas y peces, ángeles y demonios, aves y lombrices, hombres y mujeres, conejos y tortugas, todos sucumbieron a la tentación de alimentarse, la mayoría, de la carne del prójimo. Hasta la luna, que entonces brillaba con luz propia, extravió su lumbre y comenzó a robar de contrabando la fluorescencia del sol.
Por esa época en que el mundo perdió docilidad aparecieron los Mesías, primeros saltimbanquis de los que se tuvo noticias y terminaron de dividir a los hombres, los animales y las plantas [...]. el resultado más pernicioso de la desmejorada creación fueron los políticos, seres omnívoros que eclosionaron en los charcos que el amor produjo cuando se desangró. Después de eso fue que Dios se hizo célebre y el mundo no fue más el paraíso.

LA ISLA DE MORGAN
Babbione, el payaso.

martes, 14 de febrero de 2012

Renovarse en el amor


El amor es así: una sola palabra, un sencillo gesto, una fugaz mirada son capaces de entregarte el mundo, convertirte en la persona más feliz de la tierra, hacer que el corazón no quepa en tu pecho y tanta sangre agitada te provoque disnea ...

De igual modo, cuado amas, una sola palabra, un simple gesto, una mínima mirada son capaces de hacerte sucumbir, de colocar todo el mundo sobre ti, convertirte en el ser más infeliz y desgraciado de la tierra...

Pero hay que correr el riesgo y enamorarse y renovarse en el amor tantas veces...

lunes, 30 de enero de 2012

Rocío goteo


Sucede casi siempre en las relaciones que el amor comenzó y concluye por no tener más lazo de unión que el deber. Es que acaso la satisfacción del amor mata el amor?. ¡No!.

Es que el amor es avaricioso, insaciable, activo: que no se contenta con los sacrificios que se hacen, es que es una gran fuerza inquieta que requiere grandes alimentos diarios, es que es el único apetito que no se sacia nunca. No es que anhele cuerpo que lo sacie: es que sólo la solicitud incesante, tierna, visible y sensible, lo alimenta. Creen las mujeres con error y creen los hombres, que una vez dada la gran prenda, la prenda del cuerpo, el beso sacudidor, todo está dado y todo conseguido. ¡Oh! ¡No!. El alma es espíritu y se escapa de las redes de la carne, es necesario conquistarla con espíritu.

Un beso presente desarruga una frente que no basta a desarrugar el calor entibiado de muy amantes besos anteriores. Ni amante, ni amada han de dejar que la falta de frecuencias, de mutuas solicitudes, reveladoras de constantes pensamientos, haga sentir la necesidad del alma siempre ardiente del alimento de que vive y la empujan a buscarlo o lo proponen para aceptarlo, si los azares de la vida se lo ofrecen.

Las atenciones amorosas que se dan son un cuerpo de resistencia que se hacen en el alma del ser amado contra la invasión del amor ajeno. Compensación inteligente, premio sabroso. ¡dulcísimo trabajo! Dando a otro ventura, fabricamos la nuestra. Siendo tiernos, elaboramos la ternura que hemos de gozar nosotros. Y sin pan se vive, sin amor. ¡No!.

No ha de desperdiciarse ocasión alguna de consolar toda tristeza, de acariciar la frente mustia, de encender la mirada lánguida, de estrechar una mano caliente de amor.

Perpetua obra, obra de todo instante es la ternura, sino. ¡El amor no satisfecho busca empleo!. Hay una palabra que da idea de toda la táctica del amor: rocío-goteo. Que haya siempre una perla en la hoja verde. Una palabra en el oído, una mirada meciente en nuestros ojos, en nuestra frente, un beso húmedo.

El que así no ame, no será jamás amado. Caerá y volverá a caer y clamará desesperado, y se perderá en abismos negros, y morirá solo.


Cuaderno de apuntes No. 3

José Martí