martes, 10 de noviembre de 2009

Con tantos palos que te dio la vida

Con tantos palos que te dio la vida
y aún sigues dándole a la vida sueños.
Eres un loco que jamás se cansa
de abrir ventanas y sembrar luceros.

Con tantos palos que te dio la noche,
tanta crueldad, frío y tanto miedo.
Eres un loco de mirada triste
que sólo sabe amar con todo el pecho,
fabricar papalotes y poemas y otras patrañas
que se lleva el viento.

Eres un simple hombre alucinado,
entre calles, talleres y recuerdos.
Eres un pobre loco de esperanzas
que siente como nace un mundo nuevo.

Con tantos palos que te dio la vida
y no te cansas de decir ”te quiero”.

Fayad Jamís

viernes, 6 de noviembre de 2009

Invicto

Invictus

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.

En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

William Ernest Henley

martes, 3 de noviembre de 2009

De nada sirve...

De nada sirve...

De nada sirve el porque
de nada sirve el valor
de nada sirve volver
de nada sirve el adiós
seguro de nada sirve.

Yo me pregunté hasta cuando
te querré como hasta hoy
vos me enseñaste llorando
que de nada sirve el adiós
seguro de nada sirve, mi amor.

Podré caerme a pedazos
pero acá siempre estás vos
.

Me gusta lo que no tengo
y quiero lo que no doy
no me comprendo a mí mismo
no se entregarte la vida tampoco vivir sin vos
yo se que de nada sirve, mi amor.

Podré caerme a pedazos
pero acá siempre estás vos
.

Mi jardín ya no te espera
porque ya corté la flor
y todo lo que me queda
es cantarte con el alma si te regalé la voz
.

Seguro de nada sirve, mi amor.

"Amar sin nadie, vaya cosa triste,
sin nada que abrazar, ni Eva que nos abraze,
amar con alguien, vaya cosa buena".

Me acerco dos pasos,
ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos
y ella se aleja
diez pasos más allá.

Por mucho que yo camine,
no la puedo alcanzar.
Entonces, ¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve:
para seguir caminando.


Eduardo Galeano