sábado, 26 de octubre de 2019

Vox clamantis in deserto

 Vox clamantis in deserto


Te espero en mi ciudad sitiada.

Salgo a esperarte en la vulnerable plaza

donde tu mano me dice adiós aún contra la tarde.


He pintado el rostro de la ciudad con el negro que nacía de tus ojos

Por eso siempre es noche acá.

Por ello un enorme manto de azabache cubre las travesías de mis pies sobre las plazas.


Tus profanos ojos negros:

como dos lámparas presas en fina porcelana.

Tus humanos ojos de criatura febril,

de mariposa extraviada en un mundo extraño

de samaritana a fuerza de golpes de guitarra.


Todavía te espero en mi ciudad sitiada

por soldaditos de lapislázuli 

te espero debajo del cielo empedrado

con el amor más humano que puedo resistir

con el recuerdo de tus ojos negros

que absorben todo el negro de esta ciudad sitiada

que duerme ahora envuelta en la tibia luz de tus ojos de ébano.


02-02-2004