sábado, 12 de noviembre de 2016

Ahora te veo más clara

Ahora te veo más clara

Ahora te veo mas clara.
No, no es por el mediodía,
por favor de la mañana,
Es que lloraste y llore,
porque ya no nos veíamos.
Y nos vimos por las lagrimas.
Las lagrimas fueron luz.
Al pasar por sus cristales,
puras lentes del dolor,
tu imagen se quedo limpia,
ya para siempre en mi alma.

Ahora te tengo mas alta.
Te he hecho sufrir sin querer,
por quererte. Cada angustia
que de mi amor te ha nacido
en vez de hundirte en la pena
a otro escalón te empinaba
de tu propia gloria en mi.
Cada dolor por mi culpa
te volvía más sagrada.

Ahora no estas a mi lado:
miro hacia arriba y te veo.
Pero tu hacia mi te inclinas,
y hasta mi suelo me tiendes,
escala de tu cariño,
desde arriba, tu mirada.
Ahora estas lejos, mi afan
de tenerte siempre cerca
te dio a ti afán de distancia.
Yo, ciego, siempre creyendo
que los abrazos enlazaban
te abrazaba y abrazaba.

Ahora ya se que los árboles
tienen sus pájaros fieles
porque las ramas no atan:
ofrecen. Y que las nubes
nunca desertan los cielos
porque los cielos las dejan
que ellas escojan su rumbo
y que vengan o se vayan
como quieran siempre abiertos
para que se busquen ellas
su camino. Amor, o cielo,
no son un camino, son
una oferta de infinitos
caminos, a nubes, almas.

¿Estarás ahora mas cerca?
¿Tu, libre, suelta, lejana,
estarás ahora viniendo
hacia mi, porque me callo,
porque mi voz silenciosa,
ardiendo toda te espera,
parece que no te llama?